Aldea Abai de Sokcho: un transbordador y la memoria del desplazamiento
En este artículo

La Aldea Abai de Sokcho reúne un cruce manual sobre el agua, la memoria de refugiados de la Guerra de Corea y una cocina que conserva vínculos con Hamgyeong.
En Sokcho, el agua no siempre separa dos mundos por una gran distancia. Entre el muelle de Jungangbudu-gil y la Aldea Abai, en Cheongho-dong, hay un tramo de unos 50 metros sobre el estuario de Cheongchoho. Allí circula el gaetbae: una barcaza sin motor que conecta la ciudad con la aldea. La escala del viaje es pequeña, pero su sentido no lo es. Al otro lado aparece un barrio cuya historia está ligada a personas procedentes de Hamgyeong que se asentaron aquí durante la Guerra de Corea.
La Aldea Abai no se entiende como una parada aislada ni como un simple fondo para una fotografía. Su interés está en la relación entre el cruce, las calles y una memoria de desarraigo que se tradujo en comunidad. El nombre mismo ofrece una pista: “abai”, en el habla de Hamgyeong, alude afectuosamente a un hombre mayor, como un abuelo. Recorrer el lugar con esa clave permite reconocer que la identidad del barrio no empieza en un plato ni termina en el ferry: se sostiene en una geografía reconstruida por quienes llegaron sin poder volver a su tierra de origen.
ESCENA 01
Un cruce que cambia la escala de Sokcho
El gaetbae de la Aldea Abai une el área urbana de Sokcho con el barrio de Cheongho-dong a través del estuario de Cheongchoho. La información turística oficial lo describe como una barcaza no motorizada que salva aproximadamente 50 metros de agua. Frente a los desplazamientos que suelen organizar una ciudad costera por carreteras, paseos marítimos o grandes puentes, este trayecto propone otra medida: basta una franja de agua para que la llegada se vuelva consciente.
La particularidad no es solo que el ferry sea pequeño. No hay barquero; los propios usuarios tiran de un cable para mover la embarcación. Esa participación elimina la separación habitual entre pasajero y mecanismo. El visitante no recibe una escena preparada desde lejos, sino que toma parte en una forma concreta de atravesar el agua. La guía oficial estima el cruce en unos cinco minutos, una duración suficiente para observar cómo el centro y la aldea se miran desde orillas muy próximas.
Conviene evitar convertir este gesto en una prueba de aventura o en una promesa de funcionamiento permanente. Los horarios, tarifas, capacidad, formas de pago y restricciones meteorológicas son datos variables que deben confirmarse en una fuente oficial antes de salir. Lo verificable aquí es la identidad del gaetbae: un medio de cruce manual, sin motor, cuya existencia explica por qué la Aldea Abai se siente vinculada a Sokcho y, al mismo tiempo, separada de su ritmo inmediato.
ESCENA 02
Una aldea formada por el desplazamiento
La historia cambia la lectura de la otra orilla. La Aldea Abai se encuentra en Cheongho-dong y fue formada por refugiados originarios de Hamgyeong durante la Guerra de Corea. Ese origen no es una nota decorativa: permite entender por qué el barrio se asocia a una memoria de llegada, pérdida y reconstrucción local. La aldea no reproduce una tierra de origen intacta; expresa lo que ocurre cuando una comunidad debe crear continuidad en un lugar nuevo.
La palabra “abai” conserva una relación lingüística con Hamgyeong y designa a un mayor querido, comparable a la figura de un abuelo. En un destino turístico, esa palabra puede parecer un detalle simpático, pero funciona mejor como una puerta hacia la procedencia de quienes dieron forma al barrio. Nombra una cercanía familiar y, a la vez, recuerda que la historia local incluye una lengua y unos códigos trasladados desde una región que quedó al norte de la frontera.
La información oficial señala que aún pueden verse algunas antiguas viviendas de tablones sin portón y murales que contienen nostalgia por la tierra natal. No hace falta afirmar que cada calle sea un museo abierto para reconocer ese rastro. La clave es caminar atento a las huellas que el propio destino identifica: construcciones y superficies que hablan de una vida instalada después del desplazamiento. Así, la Aldea Abai se diferencia de una visita costera convencional porque su paisaje urbano carga una historia de separación que sigue ordenando su significado.

ESCENA 03
El gaetbae como gesto compartido
Después de conocer el origen de la aldea, el gaetbae deja de ser un transporte pintoresco. El cable que los usuarios accionan pone en relación dos ideas: la cercanía física de las orillas y la distancia histórica que hizo necesario construir una nueva comunidad en Cheongho-dong. El ferry no narra por sí solo la Guerra de Corea, pero ofrece una forma muy concreta de entrar en un barrio cuya identidad se formó a partir de un desplazamiento.
Este es también un buen lugar para ordenar la visita sin inventar una ruta actual. La ubicación oficial sitúa el gaetbae en Jungangbudu-gil 51 y la Aldea Abai en Cheongho-ro 122-1. Esas direcciones sirven para identificar los dos extremos del relato y para consultar el punto de partida en un mapa o en la información institucional. No permiten, por sí solas, asegurar qué itinerario peatonal será más conveniente ese día ni cómo estarán conectados otros lugares de Sokcho.
El barrio y el centro no necesitan competir por atención. El cruce manual permite encadenarlos como partes de una misma experiencia: primero se ve la ciudad desde el agua; después se entra en calles donde la historia de los refugiados se hace legible; finalmente, la comida aporta otra capa de continuidad. Es una secuencia más rica que usar el ferry únicamente como atajo. La recompensa es comprender que el desplazamiento breve sobre el estuario no sustituye a la aldea, sino que prepara la mirada para ella.
ESCENA 04
La mesa que conserva una geografía
La cocina de la Aldea Abai no debe tratarse como una lista automática de especialidades, porque su valor está unido al origen de la comunidad. La guía turística oficial relaciona la zona de restaurantes con naengmyeon de estilo Hamheung, sundae de calamar y sopa de sundae de tradición norcoreana. Esos nombres ayudan a reconocer una gastronomía vinculada a Hamgyeong y a las familias que llevaron sus referencias culinarias a Sokcho.
Para un viajero, esa conexión cambia la pregunta. En vez de buscar solamente qué pedir, conviene observar qué explica la presencia de esos platos en este barrio. La respuesta documentada no es una tendencia reciente ni una invención para visitantes: la aldea fue formada por refugiados de Hamgyeong. La comida se vuelve entonces una forma de leer una migración forzada y una continuidad doméstica, sin necesidad de atribuir a cada restaurante una receta, una antigüedad o una experiencia que no han sido verificadas.
La mesa puede encajar en el recorrido después del cruce o después de observar las huellas del barrio, pero no debe borrar el contexto. El naengmyeon, el sundae de calamar y la sopa de sundae aparecen en la información oficial como parte de la cultura alimentaria de Abai. Esa base permite una visita respetuosa: comer no como consumo de un símbolo exótico, sino como aproximación a una comunidad que mantuvo referencias de su lugar de origen mientras construía una vida nueva junto a Sokcho.

ESCENA 05
Leer Abai sin convertirla en un decorado
La Aldea Abai y su gaetbae también figuran en la información turística oficial como localización del drama coreano Otoño en mi corazón. Para quien llegue con ese recuerdo cultural, la referencia puede ser un punto de entrada, pero no debería reemplazar el lugar real. El interés más duradero está en reconocer cómo conviven la imagen audiovisual, las viviendas y murales señalados oficialmente, el cruce sobre el agua y una historia de refugiados que da contexto a todo el conjunto.
Una buena salida de la aldea no necesita una conclusión grandilocuente. Basta con conservar la relación entre sus elementos: una dirección oficial en el centro, otra en Cheongho-dong, una barcaza manual que las conecta, una memoria nacida del desplazamiento y una cocina relacionada con Hamgyeong. Abai se vuelve legible cuando esas capas permanecen juntas. El viajero se lleva menos una ruta cerrada que una forma de mirar Sokcho: atender a los lugares donde un trayecto breve todavía contiene una historia larga.
Información oficial
VisitKorea
Korea Tourism Organization
Consulta la ficha oficial del gaetbae para verificar su descripción, ubicación y avisos operativos vigentes antes de desplazarte.
VisitKorea
Korea Tourism Organization
Consulta la ficha oficial de la Aldea Abai para contrastar su historia, los vestigios señalados y la cultura alimentaria descrita.